Reparación de las lunetas térmicas del automóvil

La resistencia que se distribuye por toda la luneta térmica es una serigrafía que se ha aplicado en la cara interna del cristal, es decir, la que da al interior del habitáculo, de un material especial que constituye una red calorífica cuando es atravesada por la corriente. Aunque es bastante fuerte puede llegar a interrumpirse si no se la trata con algún cuidado. La costumbre de poner objetos en la repisa que suele formar el cristal trasero puede contribuir a una accidental rotura de esta red serigrafiada. Cuando esto ocurre se interrumpe el circuito y la luneta no se calienta como puede deducirse.

Las lunetas térmicas pueden repararse, pero la parte más trabajosa suele ser el hecho de buscar y encontrar la zona de la red que está interrumpida, ya que basta un ligero corte, a veces poco visible, para que la falta de continuidad se produzca. Para simplificar esta búsqueda se han ideado aparatos, como el denominado «Detectfil» que puede verse en la figura 15, mediante el cual se puede localizar en pocos minutos el lugar donde se encuentra la interrupción. La forma de utilizar este aparato puede verse también en la figura 16 que resulta muy elocuente por sí sola en cuanto a la forma de operar. Dispone de una serie de luces testigo que indican al operario el estado de la batería y el lugar donde se encuentra la interrupción según la forma de iluminarse.

Una vez localizados los puntos conflictivos de la red calorífica se puede proceder a su reparación. El material necesario es, en primer lugar, un barniz especial para la reparación de lunetas térmicas, que se suele vender en envases de 10 gramos y una de cuyas marcas es la A.P.R. También se precisará de un pincel para hacerla aplicación de este barniz y algunos productos de limpieza. La forma de operar será la siguiente:

Se comenzará por hacer una buena limpieza local del punto donde se encuentra la interrupción con el fin de eliminar todo resto de polvo o grasa que se haya podido acumular. Ello se lleva a cabo con un poco de alcohol o un buen limpiacristales. Luego se seca con un trapo limpio y seco. La operación siguiente consistirá en aplicar una cinta adhesiva a ambos lados de la parte a reparar dejando el espacio justo para el paso de la punta del pincel con el barniz. Esto es lo que puede verse en la figura 17, aunque aquí estamos en el momento de retirar precisamente esta cinta adhesiva, una vez el trabajo ha finalizado.

En las condiciones que se acaban de decir, la aplicación del barniz no tiene ya problemas. Se agita bien el frasco para que se mezclen bien los componentes y con un pincel pequeño se aplica el barniz en la línea reservada. Hay que procurar que la capa aplicada tenga un cierto grosor para lo cual, si es necesario, se procederá a dar dos capas o tres a lo sumo, esperando entre una y otra capa un tiempo prudencial para que se produzca un secado previo. En realidad, el producto tarda varias horas en secar completamente, pero transcurrida una hora después de la aplicación ya puede pasar a sacarse la cinta adhesiva, estirando de ella de la forma que muestra la flecha en la figura 17, es decir, en posición contraria al lugar donde se ha aplicado el barniz.

Una vez sacada la cinta adhesiva se puede proceder a repasar la línea creada por medio de una hoja de afeitar o la punta de una navaja para hacer desaparecer las rebabas que se hayan podido producir durante la operación. De este modo, se podrá conseguir un trabajo pulido que no desdiga del serigrafiado original. Con lo dicho, damos por terminado el tema de la luneta térmica y pasamos al estudio de un nuevo accesorio eléctrico.




Califica este Artículo:
0 / 5 (0 votos)



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *