Desmontaje del paragolpes de un automóvil

En cualquier golpe frontal como el que estamos considerando en el presente capítulo es casi seguro que el paragolpes ha recibido daños. Pero aun habiendo conseguido salvarse es muy probable que tengamos que desmontarlo para poder proceder a la reparación de las planchas de la calandra o de sus piezas vecinas.

Los paragolpes modernos son grandes y complejas estructuras de materiales plásticos dotados de bastante elasticidad por lo que no son fácilmente deformables frente a golpes de relativa baja intensidad. Los anclajes de estas piezas suelen ser a base de fijaciones que forman parte de las piezas sólidas delanteras y laterales de la estructura.
Por medio de una serie de figuras vamos a seguir el proceso de desmontaje de una de estas piezas, referido al caso de un paragolpes delantero, cuyos anclajes son, por supuesto, diferentes de los paragolpes traseros.

El desmontaje suele comenzar por sacar las fijaciones que se encuentran en los extremos, por el interior de los pasos de ruedas, tal como muestra la figura 29. Aquí se encuentra la pantalla parabarros (1) que debe ser liberada de sus tres fijaciones al paragolpes.

Una vez retirada la pantalla se pasa a quitar las dos tuercas (3) del absorbedor de golpes tal como se indica ahora en la figura 30. Después de realizada esta operación se encuentra el tornillo de fijación lateral (4) que forma parte importante de la sujeción del paragolpes. Esta misma operación debe realizarse también para la puntera del paragolpes en el otro de sus extremos.

Ahora hay que actuar por la parte central baja del paragolpes, de la forma que nos presenta la figura 31. Aquí encontraremos las fijaciones inferiores del guarnecido que en el dibujo están indicadas por medio de flechas. De esta forma, el paragolpes se verá liberado de sus sujeciones.

Si lo que se desea, o se necesita, es sacar por completo la pieza, hay que cuidar primero de desconectar los cables eléctricos de los posibles focos antiniebla o de largo alcance instalados en el mismo armazón del paragolpes. También, en según qué casos, pueden hallarse instalados en esta pieza algunos accesorios tales como los chorritos del lavafaros con sus manguitos de alimentación correspondientes. Es necesario liberar al paragolpes de todo otro tipo de conexión de esta clase para poderlo sacar definitivamente de su alojamiento.

Otros posibles daños en los golpes frontales

Además de la rotura de la calandra y de los plegamientos en las aletas de revestimiento, un golpe frontal suele afectar muchas veces a otras planchas muy importantes de la estructura, además, claro está, de las ópticas, pero de este tema nos ocuparemos más adelante. Lo corriente, en estos casos, es la sustitución completa de las piezas afectadas y rara vez en los talleres se trata de picar y aprovechar estas piezas de estructura frontales porque ya están construidas para deformarse fácilmente ante cualquier golpe importante con el fin de absorber la rigurosidad del golpe y proteger de sus efectos a los pasajeros del interior del habitáculo.

En estas condiciones, el planchista no tiene más solución que sacar todas las piezas afectadas y reponerlas a base de repuestos. Vamos a ver, en esta parte del presente capítulo, algunas de las operaciones más corrientes de este género.




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