Componentes peligrosos del dispositivo de inflado en el airbag

Componentes peligrosos del dispositivo de inflado en el airbag

Como ya hemos dicho, el dispositivo de inflado es una caja no desmontable que contiene, fundamentalmente, el sensor de deceleración, el dispositivo de accionamiento (percutor y sus elementos) y las pastillas de nitrato de sodio y de nitrato de potasio que constituyen el compuesto químico. En mayor o menor medida, todos estos elementos pueden considerarse peligrosos pero lo son, por encima de todo, los componentes químicos.

El grupo formado por la caja del dispositivo de inflado nunca debe ser desmontado puesto que no puede tener averías que puedan ser reparadas en el taller y la decisión que debe adoptar el operario frente a su inoperancia es siempre la de llevar a cabo la sustitución completa de la caja. Si se actúa de la forma que acabamos de decir y no se abre en ningún caso la caja, manteniendo siempre sellados los contenedores metálicos, la pieza en sí no es peligrosa.

Si, por cualquier circunstancia —incluso por curiosidad—, se procediera a la apertura de la caja o se manipulara alguna de las cápsulas, sería inevitable que las sustancias químicas contenidas se pusieran en contacto con el aire, lo que podría ocasionar graves daños ya que estas sustancias son venenosas además de resultar extremadamente inflamables. Por esta razón, es muy importante que el operario sepa los males que esta acción podría acarrearle.

Las pastillas de nitrato de sodio y de potasio en contacto con agua, ácidos o incluso algunos metales, pueden estimular la presencia de gases muy nocivos que en algunos casos pueden ser altamente inflamables y, en todos, dañinos para la piel. Incluso los módulos que hayan sido disparados deben ser tratados con mucha precaución. Se recomienda que, mientras se espera el momento de su eliminación, se depositen en bolsas de plástico debidamente selladas, pues los productos químicos residuales que quedan después de haberse disparado el sistema son igualmente peligrosos para la piel y en especial para los ojos.

Si se tiene la debida prudencia, no se le pierde el respeto al dispositivo y se observan las reglas elementales que se acaban de dar, no hay razón para que se produzca accidente alguno. Pero si no se actúa de este modo, entra dentro de lo probable que el dispositivo ocasione daños en quien lo manipula sin cuidado. Cuando ello ocurre se han de tomar rápidamente medidas de auxilio al accidentado, tema del que nos ocupamos en el próximo apartado.




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