Cinturones de seguridad con pretensores

Cinturones de seguridad con pretensores

La aplicación del airbag no tiene sentido alguno si no trabaja en combinación con el cinturón de seguridad y, además, en combinación con un cinturón especial que tenga una reacción mucho más rápida de lo normal para ajustarse al cuerpo de los ocupantes en el mismo instante en que se produzca un importante golpe frontal, de manera que tanto el inflado del airbag como la retención del cuerpo por parte del cinturón estén armonizadas en el breve tiempo de disparo de ambos.

Para que ello sea posible, los cinturones de seguridad deben estar provistos de unos pretensores de disparo pirotécnico, de parecidas características al disparo que se produce enel airbag. La característica que define a estos cinturones con respecto a unos cinturones normales la encontramos en la zona donde se halla la horquilla. Para empezar veamos, en la figura 6, la distribución de los cinturones de seguridad con pretensores por la zona baja del asiento del conductor. Los elementos a destacar en esta figura son la horquilla (H) especial de estos cinturones, y un cilindro generador de gas (G) que se responsabiliza del disparo instantáneo de la acción de retención del cuerpo por parte del cinturón. El elemento particular de este sistema es, pues, el conjunto de la horquilla y el cilindro cuyo funcionamiento vamos a explicar por medio de las figuras que siguen.

Veamos, en la figura 7, la disposición del conjunto del pretensor en situación de reposo. La horquilla (H) en vez de tener su cable (C) anclado directamente a la misma carrocería, como es lo típico en los cinturones tradicionales, dispone de un cilindro (G) en cuyo interior se desplaza un pistón (P) al que va firmemente sujeto el cable de la horquilla. En condiciones normales, el pistón se encuentra siempre desplazado en la posición máxima de la derecha, dejando una pequeña cámara (A) sobre la que se encuentra el generador de gas pirotécnico (B) con su quemador (D). La distancia (E) del cable (C) hasta la horquilla se mantiene constante y sobre ella el conductor y su ocupante ajusta el cinturón de forma que pueda conducir cómodamente sin excesiva opresión.

En el caso de que se produzca un choque frontal de la entidad suficiente para que el decelerómetro determine que se trata de un choque, o de una deceleración lo suficientemente enérgica como para que los cuerpos de los ocupantes puedan ser desplazados peligrosamente hacia adelante, se origina el disparo del generador de gas pirotécnico (B). La situación que se provoca ahora es la mostrada por la figura 8. El disparo del generador ha llenado de gas la cámara (A), y el pistón (P) se ha desplazado hacia la izquierda tirando del cable (C) y arrastrando con él la horquilla H. Este desplazamiento hace que el cinturón se ajuste perfectamente al cuerpo y cumpla con efectividad la misión de sujeción que se le encomienda.

Por regla general, cuando se produce un choque frontal, la primera e instantánea respuesta es la del cinturón con pretensor, que se dispara afirmando su sujeción del cuerpo. Si la deceleración no continúa, la situación no pasa de aquí. Sin embargo, si la deceleración continúa (y mucho más si aumenta) entonces ha llegado el momento de que entre en acción el airbag disparándose el dispositivo de inflado y llenándose de gas el cojín.

La distancia de retracción (E, en la Fig. 7) de la horquilla debe estar calculada para que su apriete sobre el cuerpo no sea más fuerte de lo necesario. Se recomienda un máximo de retracción de 70 mm. Por otra parte, recuérdese que tanto los cinturones con pretensado como el airbag solamente deben dispararse en el caso de un choque frontal y nunca en caso de choques laterales ni traseros. Los cinturones de seguridad con pretensores pirotécnicos son una buena garantía de sobrevivir a un golpe bastante violento pero, una vez disparados, al igual que ocurre con el airbag, deben ser sustituidos.

En general, puede decirse que cuando han realizado el esfuerzo de retención tan brutal que se les exige, tanto la horquilla como el enrollador pierden toda garantía de que puedan funcionar incluso como cinturones de seguridad normales. Todo el equipo debe ser, pues, sustituido. Como es lógico, esta norma vale para la zona en la que se haya producido el disparo. Si el conductor circulaba solo en el momento del golpe, es lógico que el equipo del acompañante no se haya disparado ante la fuerte deceleración y que tanto el airbag como el cinturón de esta parte no hayan perdido sus cualidades ni deban ser sustituidos.

Los fabricantes aconsejan que se verifique el estado del equipo en los siguientes casos:

  • Después de un accidente que no haya ocasionado el disparo.
  • Después de un robo del vehículo o incluso de un intento de robo.
  • Antes de vender el vehículo en una operación de segunda mano.

Finalmente, digamos también que los cinturones con pretensor pueden aplicarse a vehículos que no van provistos de airbag. La seguridad no es, en este caso, tan efectiva pero sí representa un importantísimo paso adelante con respecto al solo uso del cinturón tradicional. Para disponer de una visión más amplia de las diferentes variantes de pretensores, al final de este capítulo dedicamos un apartado a todos ellos con una descripción de los mecanismos propios de cada uno.




Califica este Artículo:
5 / 5 (1 votos)



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *