Cuando un motor de automóvil queda congelado o se sobrecalienta

Las dificultades de puesta en marcha pueden deberse también a otras causas que incluso podemos decir son independientes del buen o mal estado del funcionamiento del motor. Uno de estos casos es el que traemos a estas páginas en el presente capítulo. Los motores de los automóviles están provistos de un sistema de estabilización térmica que trabaja por medio de agua o, más exactamente, por medio de un líquido refrigerante. La utilidad de este líquido consiste en pasearse constantemente por las paredes internas que se encuentran en el bloque y en la culata, por conductos especialmente creados para este fin. Este paso permanente de líquido por las zonas más calientes del motor hace que este mismo líquido se lleve el exceso de temperatura creado en el motor y permite que éste se desprenda del exceso de calor que, con su normal funcionamiento, genera.

El líquido refrigerante es impelido a girar constantemente dentro de este circuito por medio de una bomba y mientras realiza su recorrido se ve precisado a pasar por un radiador mediante el cual puede mandar a la atmósfera el exceso de calor que ha arrebatado a la parte caliente del motor. Esta es la teoría del funcionamiento del llamado sistema de refrigeración del motor. Para que tengáis una idea más clara de este importante circuito podéis ver el esquema mostrado en la figura 1 en donde se muestra este circuito con la máxima simplificación para hacerlo más comprensible.

Figura 1. Esquema que nos muestra la composición general de un sistema de refrigeración en el automóvil.

  1. Zona del bloque llena de líquido.
  2. Zona de la culata llena de líquido.
  3. Radiador.
  4. Polea de accionamiento de la bomba de agua.
  5. Bomba de agua.
  6. Conducto superior de entrada del líquido caliente.
  7. Conducto inferior de salida del líquido frío.
  8. Termostato.
  9. Radiador del climati­zador.
  10. Indicador de la temperatura de la culata.

En esta figura tenemos una vista de un motor seccionado, es decir, como si le hubiéramos aserrado una parte lateral del mismo y hubiéramos puesto un cristal para mostrar el recorrido del líquido refrigerante. Como podemos ver, tanto la zona del bloque (1) como de la culata (2) se encuentra llena de líquido (representado por la zona dibujada con pequeñas rayas). También está lleno de líquido el radiador (3) y, como vemos, todos los demás conductos. Inmediatamente que el motor se pone en funcionamiento el cigüeñal arrastra la polea (4) que está fija a un bomba (5) que comienza a bombear el líquido que existe en el bloque. Este movimiento crea una circulación forzada y el líquido sube hasta la culata, se lleva todo el líquido caliente que se crea en ésta y, por medio del conducto 6, manda el líquido ya caliente a la parte alta del radiador.

En este punto, el líquido caliente desciende a través del radiador y como quiera que éste está atravesado por el aire frío de la atmósfera, cuando el líquido llega al fondo del radiador, en la zona 7, se ha desprendido de todo su calor y es de nuevo líquido relativamente frío. A partir de este momento continúa el proceso de movimiento del líquido y esta circulación y recirculación constantes se produce mientras el motor está en marcha.

Algunos elementos como el termostato (8) tiene la misión de regular el flujo de la corriente para que el líquido no refrigere más de lo necesario y el motor se encuentre con todos los defectos y dificultades que se derivan de estar frío.

Por último, en la figura 1 tenemos también dibujado el sistema de calefacción del coche, que se nutre de este flujo de líquido caliente. Así tenemos, en 9, el radiador del climatizador, que recoge líquido caliente de la culata y lo devuelve, ya frío, al conducto de entrada a la bomba. También nos es necesario saber siempre el estado de la temperatura del líquido pues si el motor se calienta excesivamente será llegado el momento en que el conductor deberá tomar medidas para evitar este contratiempo ya sea moderando la marcha o, incluso, llegando a parar el vehículo para dar tiempo a que el motor se enfríe. Este indicador que suele estar presente en todos los paneles de instrumentos de todos los automóviles, es el señalado con el número 10 en la figura 1.

Una vez conocidos, en líneas generales, los componentes de un circuito de refrigeración, vamos a ver alguna de las averías importantes que puede presentar y que afectan a la puesta en marcha del motor o, más adelante, a los daños ocasionados por un exceso de calor y los cuidados que hay que tener cuando el motor se ha sobrecalentado. Veamos primero, el caso de los defectos de puesta en marcha, puesto que a ello dedicamos todos los primeros capítulos hasta ahora presentados.




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