Asientos calefactores del automóvil

Preparados para los países en los que el frío es la nota dominante, además de toda la instalación de calefacción propia de un automóvil y que ya hemos estudiado, pueden encontrarse algunos nuevos accesorios que pretenden y consiguen aumentar la comodidad de los ocupantes en situaciones de temperaturas muy bajas. Uno de estos accesorios es el denominado asiento calefactor que, como se deduce de su propio nombre, consiste en que los asientos están provistos de una resistencia eléctrica que, al calentarse, transmite el calor al cuerpo de los ocupantes, tanto en la parte de la base como del respaldo.

De hecho, se trata de un accesorio muy sencillo desde el punto de vista técnico por lo que nos parece que bastará ver un ejemplo de instalación para que el lector se haga cargo de inmediato de su constitución, y ello vamos a hacerlo por medio de la figura 67.

Partiendo del cajetín de interconexión (1) del habitáculo y, por lo tanto, del debido fusible de protección (2), la corriente pasa por cada uno de los cables (3) hasta las resistencias calefactoras (4 y 5). Para que ello ocurra es necesario que el ocupante de uno de los asientos haya activado su interruptor (6) con lo que se da paso a la corriente hasta masa (7). Como puede verse en el esquema, las resistencias calefactoras son dos: una para la base del asiento (5) y otra para el respaldo (4).

Por otra parte, nos encontramos con el fusible (8) que da paso a la corriente hacia la luz testigo (9) de funcionamiento que, cuando se enciende, muestra el símbolo de activación de los asientos calefactantes. Esta luz testigo suele encontrarse en el panel de instrumentos, junto con las demás luces testigo. En algunas instalaciones, como en la de la figura 67, el sistema dispone de un control de temperatura automático que, ante elevados valores, desconecta el paso de la corriente. Este dispositivo puede verse señalado en 10.

Las resistencias calefactoras de este tipo suelen instalarse en los dos asientos delanteros, el del conductor y su acompañante, pero en equipos más completos es fácil encontrar calefacción para todos los asientos del automóvil. Por supuesto, están dotados de sus interruptores independientes, de forma que es el propio usuario quien decide, a su gusto, conectar o desconectar este accesorio. También en la figura 67 tenemos señalados con el número 11 los conectores, que acostumbran a ser comunes a la zona donde se halla la toma eléctrica del anclaje inferior de los cinturones pretensados.

La resolución de las posibles averías de funcionamiento son a la vista de este esquema, sencillas de localizar. En el caso de que un asiento dejara de funcionar deberíamos partir del conector que lo alimenta, asegurándonos que la corriente llega al valor de tensión de la batería. Si es así, la causa puede encontrarse en el interruptor cuyos bornes se deberán comprobar, o bien en una mala masa. Si todo ello está correcto, deberemos pensar en la interrupción de la resistencia calefactora que, si está averiada, deberá sustituirse. Cuando son todos los asientos los que se han quedado sin calefacción, lo primero que se tendrá que comprobar es el estado del fusible que los alimenta, pues es muy probable que se haya fundido y no permita el paso de corriente. Esto es cuanto puede decirse sobre los equipos de asientos calefactores o calefactantes.




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