Imprimaciones cromofosfatantes en el automóvil

De las imprimaciones en general nos ocuparemos con extensión cuando tratemos el tema del oficio del pintor. Sin embargo, es el planchista quien debe velar para que las reparaciones salidas de sus manos no solamente sean lo más perfectas posibles, sino que asegure una larga vida a la plancha que ha intervenido en ella. Ello se logra con la aplicación de imprimaciones antióxido entre las que se encuentran las cromofosfatantes.

Existen en el mercado muchas marcas de imprimaciones cromofosfatantes. No hay que decir la importancia que tiene saber elegir las de mejor calidad para conseguir efectos más duraderos. Estas imprimaciones deben emplearse siempre sobre aquellas planchas que, por razones de la necesidad del desmontaje o montaje han sido esmeriladas o lijadas y, por lo tanto, han dejado la plancha viva o desnuda.

La mejor forma de aplicación consiste en darle una mano muy fina a pistola (Fig. 112). Para que el lector se dé cuenta de lo poco que se necesita de este producto sepa que basta con una capa de imprimación de entre 8 y 10 micras (0,0008 a 0,010 mm). La función de la imprimación cromofosfatante no acaba con el hecho de proteger la plancha de la corrosión; también forma una capa muy adherente que permite la aplicación de tratamientos posteriores, como los de antigravillado o de insonorización.

La imprimación cromofosfatante se vende en botes y su aplicación se realiza de la forma que se indica en el mismo bote. No damos normas porque hay ligeras variantes que dependen del producto y de su fabricante y que el operario podrá leer sin dificultad cuando trate de aplicar este producto. Antes del inicio del tratamiento es muy importante que la zona de aplicación esté totalmente limpia y desengrasada; de no ser así, la imprimación no agarraría. Dado que la capa de aplicación suele ser de entre 8 y 10 micras deberemos de protegerla rápidamente para evitar que cualquier roce o golpe, por pequeño que sea éste, la haga desaparecer.

Los pintores aplicarán sobre la imprimación que queda a la vista y sobre la que se tendrá que pintar, un nuevo producto que llaman aparejo o apresto. Se trata de una imprimación con cuerpo que aumenta el poder de anticorrosión, mejora la adherencia de la superficie y evita o disminuye la absorción de la mano de acabado de la pintura. El aparejo se vende también en botes y se aplica, preferentemente a pistola.




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